Hoy en día tener una página web es fácil, muy fácil, con muchas posibilidades de cara a los clientes que no tienen conocimientos ni en programación ni en diseño, pero que buscan el mejor resultado posible.

¿Por dónde comenzar?

El primer paso de una página web comercial y de calidad debe comenzar por su url o lo que es lo mismo el nombre de dominio, que hay que adquirir y que se renueva pagando por cada año una pequeña cantidad, dependiendo del proveedor puede ser entre 8 y 30€ aproximádamente.

Lo segundo será el hosting o alojamiento, es decir el espacio que deberemos utilizar para que al escribir en nuestro navegador el nombre de dominio que hemos comprado vaya directo a nuestro contenido y poder disfrutar, además de direcciones de correo electrónico.

Y ya por último necesitamos diseñar o programar nuestra página web, aquí es donde suelen haber dudas sobre quién o cómo tenemos que hacerlo.

En Internet tenemos varias opciones.

Buscar un diseñador o programador web.

Significa contratar un profesional del diseño web que realice el desarrollo de nuestra página web desde cero, cumpliendo todos los requisitos que queramos, y haciendo que ese diseño sea SEO, es decir optimizado para los buscadores.
Aunque en ocasiones pueda parecer una opción cara, a la larga es la mejor opción, siendo muy aconsejable si no tenemos conocimientos.
Nos aseguramos que el diseño de nuestra página sea único.

Usar una plantilla

Normalmente las plantillas de Internet tienen un diseño bastante agradable, el problema viene cuando son muchas las empresas o profesionales que utilizan el mismo tipo de plantilla y entonces existe el riesgo que cualquiera, incluso nuestra competencia tenga la misma web que nosotros.
Modificar y personalizar estas plantillas tampoco es tan fácil para el que no tiene conocimientos.

Usar algún servicio de plantillas fácilmente modificables.

A diferencia de las plantillas descargables y modificadas por el usuario mediante algún editor, existe algún tipo de servicio que ofrece plantillas personalizables on-line, de forma sencilla e intuitiva, incluso con animaciones, o presentaciones atractivas.

Es el ejemplo de Wix, que se trata de una plataforma de creación de webs en HTML y Flash con resultados, hay dos opciones, la gratuita, en la que aparece el enlace de Wix bastante visible, por cierto, o la de pago, en la que desaparece cualquier referencia, y es Wix la que nos proporciona el hosting para nuestra web.

Eso sí, tiene un coste de unos 8,25€/al mes en la opción más económica sin publicidad.
Lo bueno es que el coste no es elevado, pero el inconveniente es el de que tu plantilla sea la misma que la del vecino.

A pesar del precio, busca lo que te costaría el mantenimiento en cualquier empresa de diseño web o con un profesional, es posible que pagues más o menos lo mismo.

Instala un Gestor de Contenidos

Como en el caso de WordPress, Drupal o Joomla.
Si lo que tienes que hacer es comenzar, y no sabes por donde, tal vez el más intuitivo y el que menos te costará, al princio aprender es WordPress, que además te proporcionará la opción de que tu web tenga también un blog.

Probar con algún programa o software de diseño de webs

Hay programas de diseño web sencillos, de carácter no-profesional, pensad para los que no tienen ni idea de programación y con el que puedes crear tu web sin demasiado esfuerzo, aunque otra cosa es que el resultado tenga ese aspecto profesional que realmente buscas, o que vengan optimizados para las búsquedas.