Desde que el mundo de los ordenadores personales es una realidad, la gran pregunta siempre ha sido si era mejor para nosotros tener un portátil o un ordenador de sobremesa, y aún a día de hoy la incógnita no se acaba de despejar, porque siempre depende de muchos factores y de cada usuario, aunque la partida la van ganando los dispositivos móviles, sean cuales sean.

Las especificaciones de los equipos de sobremesa y de los ordenadores portátiles se han equiparado, hasta el punto que ya encontramos una gran cantidad de portátiles que tienen mejores características que muchas torres, aunque el precio de las últimas parece haber descendido bastante.

Seguramente, si no tenemos que desplazarnos, para el hogar, nos servirá un pc de sobremesa, también hay que decir que en caso de rutura los componentes y la reparación suele ser menos delicada que en el caso de un laptop, también ganaría la partida si la idea es usarlo durante muchas horas, para descargar contenidos, etc. ya que son productos que están pensados para estar conectados siempre.

En cambio el gran handicap de los ordenadores portátiles, hoy día, sigue siendo el de la batería, que tiene una vida limitada, y que puede estropearse si está constantemente conectada a la luz.
Por ello, lo ideal, si es que vamos a necesitarlo durante muchas horas, es quitarle la batería y conectarlo a la luz, de esta forma no dañamos la batería, le daremos más ciclos de vida, y el portátil funcionará igual. de hecho lo hará como si se tratara de un sobremesa.

Pero siguiendo con el tema, si nuestra vida es móvil, nuestro ordenador, quizás, también deba serlo, y así poder ir de un lado a otro con él, con los programas o juegos que habitualmente usamos, ya no sólo los ficheros (para eso con un disco duro externo nos bastaría).
Lo que sí es importante es que a mayor movilidad, mayor riesgo, con lo que siempre es ideal llevar a cabo copias de seguridad periódicas, que tener almacenadas en un lugar seguro, a prueba de cualquier imprevisto que nos podamos encontrar.