Volvemos a acercarnos a la órbita Apple, esta vez para hablar de su archiconocido Mac Mini.

El Mac Mini que vende Apple se trata sólo de la torre, que es compacta y muy poco pesada (algo más de 1 kg.) y que cabe en cualquier lugar, a diferencia de las torres de un PC convencional, y su precio es una ventaja, ya que se encuentra a la venta desde 649€, haciéndolo muy atractivo para competir y captar a ese tipo de cliente que quiere dar el salto hacia el mundo Apple, o bien al usuario que ya tiene todos los componentes necesarios.

El problema del Mac Mini, es que llevarte un equipo así a casa requiere que al menos dispongas de una pantalla que acompañe, ya que de lo contrario, la diferencia de precio entre el Mini y el iMac es ridícula, si tenemos en cuenta la enorme calidad de las pantallas de la marca y cuyo precio ronda los 1000€.

La versión más económica que tenemos de este ordenador viene con procesador Intel i5 de doble núcleo a 2,5 Ghz; 4 Gb. de RAM DDR3 a 1600 Mhz.; 500 Gb. de disco duro, y en cuanto a conectividad viene con todo: Puerto Thunderbolt (hasta 10 Gb/s), Puerto FireWire 800 (hasta 800 Mb/s), Cuatro puertos USB 3 (hasta 5 Gb/s), Puerto HDMI, Ranura para tarjetas SDXC, Puerto Gigabit Ethernet y también Wifi, Bluetooth y es receptor de infrarrojos.

El contenido de la caja es más bien escaso, es decir deberíais preparar algo más de presupuesto en tener un teclado y un ratón en condiciones, en el caso de Apple los teclado con cable rondan los 55€, mientras que el inalámbrico lo encontraréis por unos 79€, y con los cables para su conexión al monitor ocurre más de lo mismo, también es aparte.

Otros periféricos como lector de cd o DVD es otra de las carencias, pero es algo circunstancial, puesto que las aplicaciones del Appstore te las puedes descargar sin necesidad de tener que disponer de soporte físico alguno, pero a menos que necesites trabajar haciendo una partición del disco duro para meterle también Windows (ciertamente no lo recomiendo) e instalar programas de PC, añade entonces un lector externo.

Por esta razón y como decía al comenzar el post, se trata de un equipo qe le irá genial al que ya tiene ciertos periféricos o componentes, si no es el caso, tal vez deberías plantearte la opción de adquirir un iMac, ya que por precio encontrarás una pantalla Apple y teclado por más o menos la misma cantidad que ibas a gastarte sólo en los periféricos necesarios para el Mini.

Ahora bien, he de reconocer que existen ventajas importantes en cuanto al espacio, puesto que si lo necesitamos lo podemos llevar de un lado a otro, enchufarlo al monitor allá donde vayamos y trabajar sin problemas.

Apple es una marca que cuida su imagen al máximo, y que vende unos productos considerados de gama alta y con el compromiso de tener una cierta calidad.

Hay muchos usuarios que hartos de los problemas constantes de su ordenador con Windows se plantean el cambio a un Mac, porque se lo han oído decir a un amigo, a un vecino, o a un compañero de trabajo.

Y normalmente el comentario que suele hacer el usuario de Apple, es que no quiere volver otra vez a PC y que todo lo que es el universo mac es maravilloso, que no hay virus, y que no se cuelga nunca.

El cliente da el paso adelante, se lleva el monstruo a casa, y descubre como todo, desde la caja, hasta la funda para limpiar la pantalla, es perfecto, con un diseño espectacular, con olor, olor a Apple.

Se conecta todo, se enciende, y sorpresa! Nos encontramos con un sistema operativo totalmente nuevo, que en el peor de los casos, no tenemos ni idea de como va.

Para comenzar en este teclado no hay crtl, si no cmd… ¿cómo hacemos un crtl+c o un ctrl+v? simple, cmd+c o cmd + v, hasta aquí todo bien.

Seguimos, nos pide que abramos una cuenta, bien, no hay problema, tenemos a nuestra disposición lo que se denomina app store con programas, algunos de ellos gratis, y otros de pago, si no queremos poner nuestra tarjeta de crédito siempre podemos comprar una tarjeta iTunes de las que venden en el mismo sitio en el que hemos adquirido el mac.

Ahora seguramente querríamos instalar nuestra versión de Office en el mac, ese cd que tenemos y que ya usábamos en el anterior pc, y lo más probable es que también tengamos alguna otra aplicación que queramos instalar.

Aquí es donde suele venir el primer pequeño chasco.

No podremos instalar ese programa, porque nuestra versión es para PC y no para mac, pero no pasa nada, en la App store, encontraréis tres programas que seguro que al final os acabarán gustando más que Office, se trata de Pages (equivaldría a Word), Numbers (equivale a Excel) y Keynotes (algo así al Powerpoint de Apple), si os fijáis el precio de cada uno de estos programas es sorprendentemente barato.

De todas formas, si no os acabais de aclarar, lo normal es que al principio cueste un poco, siempre podéis recurrir a instalar un programa que os permita convivir en vuestro Mac con el s.o. Windows, una solución que puede ayudaros a superar esa transición entre pc y mac, y que puede dar algo de vértigo.

El programa más utilizado en este sentido es Parallels, que no sólo permite la instalación de Windows, si no de cualquier otro sistema, como puede ser Linux.

La recomendación es buscar en Internet alguna web que explique bien como usar vuestro ordenador nuevo.

En internet tenéis http://www.pasateamac.com una web que precisamente está llena de trucos, tutoriales, y con la que, a buen seguro tardaréis muy poco en estar acostumbrados a mac y a no querer saber nada más de los pc, o quien sabe, tal vez sí…