¿Tu red inalámbrica está protegida? ¿Tus vecinos te roban la señal wifi y no lo sabes?

Wifi seguro

Antes de nada una simple pregunta, desde la instalación del router ¿no has cambiado el nombre de la red ni la contraseña? Pues ten por seguro, que como mínimo, cualquier persona que esté nen un radio más o menos cercano, incluso desde la calle, podrá acceder con tu red, robándote el ancho de banda, con lo que esto puede conllevar, ya no sólo en cuestión de seguridad, si no también en cuestión de la velocidad de tu ADSL.

Pero para que te des cuenta de que lo de poderle quitar el wifi a otra persona, no está sólo destinado a los expertos o hackers, si tienes un smartphone con Android, es tan simple como buscar una app que descifre las contraseñas de los ADSL.

Pero que no cunda el pánico, estas apps solamente son capaces de descifrar las contraseñas de las redes inalámbricas que vienen de serie con lo que parte del problema finaliza si cambias el nombre de tu red y la contraseña.

Para ello es muy sencillo, tienes que ir a tu navegador favorito y acceder a la siguiente dirección http://192.168.1.1/, ahí verás que te encuentras en el inicio de sesión de tu router, el nombre de usuario y la contraseña suelen ser cosas parecidas a Admin y 1234, o Admin en ambos casos, pero si no lo sabes llama a tu proveedor, sea el que sea para preguntarlo, estos datos también se deberán cambiar una vez accedas, imagina que fácil es que cualquiera entre en tu router…

Una vez dentro verás una serie de información referente a tu router y conexión, normalmente en Internet existen manuales de los routers, con lo que si conoces el modelo (suele venir en una pegatina en la parte de abajo) sólo es cuestión de seguir las instrucciones.

Normalmente hay que ir a las secciones de seguridad, o configuración wifi y listo, cambiar esos parámetros suele ser cuestión de poco tiempo.

De todas formas para estar todavía más seguro de que nadie accede a tu red, refuérzala con un buen antivirus que venga con este tipo de protecciones, normalmente son versiones completas y preparadas para Internet, bastante especificas, pero que suponen una diferencia enorme entre un antivirus gratuito y uno de pago.